Luz de Ghyran, luz de Aqshy: hacia la nueva temporada

Este artículo estaba planeado de una forma diferente. Iba a ser una crónica del Edeta, último GT celebrado con el Generals’ de la temporada 2025-2026, en las fértiles praderas de Ghyran. Sin embargo, desafortunadamente, logré la maravillosa hazaña de marcarme un 1-4 con Lumineth. Gesta esta que debería cantarse en las leyendas de Buenchas, y que, a buen seguro, será recordada durante los próximos años a la hora de preparar las listas para un nuevo GT.

Un poco así después del torneo, para que engañarnos

Pero no hay mal que por bien no venga, así que decidí enfocarlo de otra forma. Habrá más posts sobre Lumineth en las próximas semanas, analizando el ejército a medida que nos adentramos en la nueva temporada del competitivo. Esta publicación servirá de pequeño compendio de cosas aprendidas durante este 2025-2026, incluyendo algunas enseñanzas de 2024, especialmente después de la salida de nuestro battletome. Una pequeña selección de consejos e ideas a vuelapluma sobre el ejército que más me ha acompañado en mi camino por AoS (Junto con los ogros. Mawtribe de toda la vida. Tengo toda una serie de símbolos que me representan. Uno de estos son las Grandes Fauces)

Lista apropiada, victoria asegurada:

Una primera enseñanza, genérica y básica, por qué no decirlo, es que uno tiene que sentirse cómodo con la lista. No voy a decir que mi catastrófico resultado, y el mal rendimiento que tuvimos en el Edeta en general, fuera solo debido a la lista. Pero sí que contribuyó decisivamente. Y no porque no fuera buena, sino por una combinación de tres factores que, a mi juicio, son los que determinan la capacidad competitiva, mirando exclusivamente a la selección de ejército: eficiencia, entrenamiento y estilo de juego.

  • Eficiencia: una lista que aproveche los mejores warscrolls, formaciones, rasgos y demás disponibles en el libro. Puede haber listas eficientes y muy divertidas, o eficientes y absolutamente infumables. Pero representa una variable independiente imprescindible.
  • Entrenamiento: el coche importa, pero el piloto también. Lo hemos visto una y otra vez en partidas a lo largo y ancho de torneos de tienda y GTs. Repetición, repetición y repetición para saber calcular daños, qué unidades arriesgar y cuáles no, y tener un plan de batalla sólido. Como decía Iverson: it’s all about practice.
  • Estilo de juego: una lista que se ajuste al estilo de cada jugador. Creo que es importante mirarse al espejo y pensar en cómo quiere jugar uno. Hay quien ama el alfa y vivir en el filo de la navaja de dobles turnos devastadores. Hay quien prefiere pelear en el centro y convertir la partida en algo lento y poco propositivo. Y otros prefieren movilidad, tácticas y rehuir el combate. Hay tantos estilos como jugadores, y una lista debe encajar con el perfil de aquel que la pilote.

Y yo, desafortunadamente, no llevé ni suficiente entrenamiento ni suficiente confianza en una lista que no encajaba con mi estilo de juego. Y lo pagué. Incluso con un ejército tan potente como Lumineth, a los datos me remito, no se pueden ignorar estas tres variables.

Las virtudes de Lumineth:

Todas, ¿no? Que para eso son los elfos de la luz. Fuera bromas, es innegable que una de las principales características de Lumineth es su capacidad de adaptarse a todo tipo de estilos, y contar con uno de los arsenales más completos del juego. Buena magia, buenas unidades de combate, buen disparo, unidades rocosas y unidades móviles. Es raro que haya warscrolls que no se jueguen. Y, si no lo hacen, es porque son ligeramente menos eficientes que los otros.

Hay, quizás, un pequeño defecto en esta armadura de luz: el daño masivo. De manera muy acorde con el lore, Lumineth suele jugar a golpes críticos, daño mortal y heridas que van cincelando poco a poco al ejército rival. Demoler pantallas enormes de Bloodletters (recordando mi segunda ronda contra Marc), o toneladas de ratas puede convertirse en algo complicado. Es posible, por supuesto, con listas como las de la Carga de los Rohirrim, o llevando más arqueros y unidades con capacidad de infligir mucho daño (véase Avalenor), pero se ajusta menos a lo que la mayoría de warscrolls hacen.

Esta versatilidad, y la incorporación de los dados de furia para, potencialmente, sumar ataques a nuestros héroes más pegones, pueden abrir una puerta para que Lumineth siga arriba del todo en los ránkings, especialmente dado el nerf relativamente ligero con el que han escapado del Battlescroll. Y esto engarza directamente con…

¿Hacia qué meta vamos?

Es evidente que Games Workshop quiere monstruos, disparo y un juego más letal. Lo visto hasta ahora, a la espera de que acabe el Scourge of Aqshy, es que habrá menos terrenos oscurecidos, que los objetivos no podrán serlo, y que los dados de furia vienen para hacer que la Shadow Queen, los devoradores o el propio Avalenor sean infinitamente más peligrosos, aun a riesgo de infligirles mortales a ellos mismos.

Sin embargo, no debemos descartar el riesgo de sobrecorrección. Ha pasado muchas veces: se intenta fomentar un determinado tipo de unidad y se acaba cayendo en un meta con otra totalmente distinta, que counterea a esa. Si los monstruos empiezan a poblar las mesas, la artillería puede tomar su lugar, creando, a la vez, un espacio para listas rápidas capaces de pinearla y evitar que dispare. De nuevo, y refiriéndonos al punto anterior, esto es una ventaja.

Lumineth tiene la capacidad de jugar defensivo, con debufos a los ataques del rival y siendo rocoso y sorprendentemente móvil. O jugar a disparar mucho. O a corretear por todo el campo. Una virtud, especialmente en los primeros meses de un nuevo GHB, es la versatilidad, y los elfos de la luz la tienen. Ser capaz de adaptarse a todos los cambios del meta es, obviamente, algo fantástico.

Las muletas:

Esta sección iba a ir dirigida solo a una miniatura, haciendo eco del archiconocido comentario de nuestro amigo José sobre Napoleón y los simios. Pero creo que no haría justicia referirse única y exclusivamente a Eltharion, el terror de los niños desde que apareció su nueva encarnación. También quiero hablar aquí de otros dos aspectos del terror élfico (o faérico, según se considere): Morathi y Drycha.

Unidades tremendamente poderosas a las que la Workshop ha decidido dotar de habilidades sin par…así como intentar nerfearlas, ahora con un nuevo golpe en forma de command points y requisitos de colocación en el caso de Eltharion. Unidades tan imprescindibles que ninguna lista parece empezar sin ellas. Unidades clave que decantan partidas. ¿Puede llegar a ser esto malo?

Entiéndaseme bien, no abogo por dejar en la vitrina a cualquiera de ellas. Pero sí a examinar el impacto que tienen en nuestro juego. En muchas partidas me he visto haciendo orbitar todo en torno a la supervivencia de Eltharion. Evidentemente, es clave, dado que permite una defensa de objetivos propios, un exterminio de héroes pequeños, y una garantía de letalidad contra prácticamente todo que el propio plan de batalla pasa por ello. Sin embargo, a la vez, temo que se convierta en una muleta que, una vez perdida, haga descomponerse todo.

Asumir que las medias son solo para grandes números, y que las desviaciones típicas, o los «spikes» positivos y negativos existen, es una cosa. Ver como tu valiosísima miniatura muere en una situación en la que era «imposible que pasara» es otra. No descubro la pólvora a nadie si digo que hay que planear para que el plan te golpee en la cara. Siempre calcula tu media con una desviación típica por debajo, y la del rival con una por encima. Estarás mucho más tranquilo.

Volviendo a los supercolegas:

Ojalá pudiera responder a la pregunta de qué se jugará en el nuevo meta. Creo que va a haber una sobrecorrección casi inmediata, como decía arriba, y que prevalecerá el disparo en las primeras semanas, con las listas de monstruos que se querrán probar sufriendo mucho. Luego todo se equilibrará hacia un nuevo piedra-papel-tijera en el que los depredadores de la última época de Ghyran seguirán arriba del todo. Es posible que el Scourge of Aqshy lo cambie todo, pero dudo sinceramente que tenga capacidad para dar la vuelta al meta cual tortilla.

Por mi parte, siguiendo los consejos que he dado aquí, abrazando a mi muletita tras el nuevo nerfeo, y triangulando entre esa eficiencia, entrenamiento/testeo y comodidad, he decidido volver, en las primeras partidas, a mi lista de superamigos, que tantas alegrías me ha dado. Es posible que me lance a probar Alarith, dadas las bajadas de las vacas y la capacidad de Lumineth de prevenir daños y asegurar tanto wards como debufos, pero si algo funciona…¿para qué tocarlo?

Hasta que lleguen las Grandes Fauces…

Foto sacada por mis colegas de Metachasers en la que se me ve hablando de la lista que voy a probar la semana que viene

———————————————————————————

¿Qué os ha parecido el post?

¡Puedes dejarnos tu opinión aquí mismo o en nuestro Instagram!

¡Un saludo y nos vemos en el siguiente!


¿Quieres tu lista Napoleónica favorita? WarGen Wargames tiene la solución con 20% en Games Workshop!


Descubre más desde AoS MetaChasers

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



WarGen Wargames, tienda madrileña con venta online con 20% en Games Workshop!

Si piensas que con las tiradas del otro ganabas siempre 20-0, llegas a tu casa triste porque te han fulleado o simplemente quieres una vuelta de tuerca a por qué en Aberdeen ha arrasado un army con un WR del 15%, ponte cómodo, estás en casa.

Síguenos en Ivoox