¡Alabado sea con grandes alabanzas!
Después de una larguísima espera (unas dos semanas) y de tener que escrutar innumerables pergaminos (un battletome), por fin sabemos todo lo que los Dioses Gemelos han traído a los Lumineth para cuarta edición. Tras un index que salió…considerablemente bien, varios nerfeos a distintas listas y muchas recomposiciones que acabaron llevando a que los Bladelords se pasearan por los campos de batalla de los Reinos Mortales, los Lumineth vuelven a la carga con más trucos que nunca.
Y, para hablar de ellos, hemos preparado una cobertura especial, dado el descarado favoritismo hacia el ejército de tres de los componentes del equipo. Empezamos con este post más ligerito, hablando de ocho cosas, una por cada nación Tyriónica y Tecliana, que me han parecido destacables de este nuevo battletome. Pronto volveremos a la carga con más contenido, incluyendo un podcast.
Sin más dilación, ¡por la luz! :
El Retorno del Rey:

El miércoles 4 de febrero salieron publicados los puntos oficiales en la página de Warhammer Community. ¡80 puntos más para Teclis! El archimago pasaba de 560 a 640 puntazos, lo que equivale, efectivamente, a un tercio de tu ejército. No solo eso, sino que, además, y pese a su nombre, pierde esa misma regla que le permitía castear 4 hechizos al 10 alegremente, con dispersiones automáticas al 8. El combate contra Nagash ha entumecido los músculos del Dios de la Luz.
Y, sin embargo, Teclis vuelve a molar. Recupera armadura, mejora los golpes que pega y conoce todos los hechizos de todos los saberes, así como el de todos los magos Lumineth que estén en su ejército. Pinta runas, te puede disputar objetivos y actúa como una pieza central que puede darte un gran boost de letalidad, tanto por su temida «Luz de la Verdad» (que hace mortales a 18» con el «d3 bueno»), como por sus casteos al 12. A todo ello añade la posibilidad de «desactivar» una plegaria o hechizo clave en algún momento. ¿Será suficiente para que nuestro mago favorito vuelva a pasearse por los campos de batalla?
Pinta y colorea:

¡Un battle trait divertido! Divertido y complejo. Ahora, el jugador de Lumineth no tiene que seleccionar una faceta de guerra, sino que se entrega al entretenido arte de la caligrafía para ir dando una serie de bufos a sus unidades, con árboles de decisiones que redundan en más beneficios a medida que se va desarrollando la batalla y se van inscribiendo más runas. Tan innovador como, suponemos, desesperante para el que aprende y el que juega contra los elfos.
Porque, no nos engañemos, por divertido que sea, y por mucha flexibilidad y potencial que otorgue, va a ser un infierno acordarse de lo que hace cada runa, especialmente para rivales que hayan jugado poco contra Lumineth. A pesar de nuestras mejores intenciones, chuletas y explicaciones, es muy probable que alguien se pierda entre la catarata de bufos en cadena y acabe tatuándose las runas en la frente. Ojo, por cierto, al potencial del Zenith como una suerte de Finale of Devastation que, sin embargo, te priva de las habilidades defensivas de otras runas.
Montañas en equilibrio:

El templo Alarith siempre ha causado una profunda división entre la comunidad. Hay quien ama a los elfos de las montañas, con sus cascos cornudos, sus martillos y su afición por resistir empellones. Otros les acusan de haberle robado su temática a los enanos y de haber hecho ejercicios propios de Fernando Alonso para sostener los yelmos. Sea como fuere, siempre hay alguien que dice: «¡Voy a probar con Ymetrica!», y este libro no será la excepción.
Es cierto que a Avalenor se le ha olvidado el lado por el que se coge el martillo, y que ya no quitas ese punto de rend que te daba más supervivencia, pero una pulgadita más de movilidad para los martilleros y la posibilidad de ir apilando distintas runas hacen de la experiencia ymetricana/Alarith una bastante entretenida de probar. Una roca que avanza muy lentamente y que, en determinados emparejamientos, puede atragantársele a muchos ejércitos, que no esperarán encontrar elfos tan resistentes.
Luz, Fuego, Destrucción:

Eltharion tiene una cosa increíble: miniatura que sacan, miniatura que es un espectáculo. ¿En grifo? Brutal. ¿Ciego? Tenés que cerrar el estadio. ¿Armadura vengativa dispuesta a hacer sushi por Hysh? Tremenda. Y lo que es mejor: tras un tiempo visitando las vitrinas de jugadores de todo el mundo, Eltharion volvió el año pasado con su versión de Ghyran, y este battletome trae otra versión, que ha aprendido del Sanguinor de los Ángeles Sangrientos para tener una habilidad que, a buen seguro, hará que se vea en muchas mesas.
Y es que, si no está trabado, puede usar su habilidad de fase de combate para irse a visitar a su primo Volondil y sus dawnriders al otro lado de la mesa. En castellano: puedes mandarlo a combates de otras unidades de tu ejército, siempre que lo dejes a 1» de unidad y enemigo. Tu oponente va a tener que andarse con cuidado con el posicionamiento de determinados héroes pequeños, o incluso pensarse dos veces si el cargar con su triste unidad robapuntos a esos tres tristes lanceros le sale rentable…porque Eltharion acecha.
La tristeza del hipopótamo:

El nuevo Lord Regent no está mal. Es una miniatura cumplidora, con un buen warscroll, y es posible que se vea en algunas listas. Da una opción extra al ejército y, sinceramente, Lumineth ya tiene muchas alternativas, y bastantes más que sus primos submarinos. Sin embargo, es de reseñar que tercera edición, y…¿los últimos estertores de Warcry? Dieron paso a los Ydrilan Riverblades como primera unidad del templo del Río. Una unidad que sigue cumpliendo su función saltarina y robapuntos, aunque con algo menos de amenaza en combate.
Por ello, la pregunta que nos surge es: ¿dónde están la maga y el espíritu correspondientes al templo Ydrilan?, ¿dónde está nuestra caballería de hipopótamos y nuestro no-paquidermo uniéndose a la vaca y el zorro para un zoo en condiciones? La traición duele, y solo nos queda esperar a una posible campaña de final de edición para obtener respuestas sobre la ausencia de, como mínimo, un espíritu más que se sume a la función.
El laboratorio loco de los gemelos luminosos:

Los primeros días después de la salida de un ejército son los mejores. No hay listas que copiar, solo vibes, testeos y comentarios con tus amigos. Analizas lo que te parece que está fuerte, lo pones en mesa, te llevas una paliza y vuelves a la pizarra para analizar lo que hiciste mal. Sin embargo, hay veces en las que esa fase de experimentación dura, aproximadamente, 48 horas. Entonces surge «la» lista competitiva y todo se alinea en torno a ella.
No parece que vaya a ser el caso. El battletome parece ofrecer opciones para todo tipo de gustos. Desde castillos hasta herohammer, pasando por algún que otro Alfa-Strike, MSUs de caballería, el renacer de los zorros o un lento paseo con las vacas por los campos de Ymetrica. ¡Aprovecha! Es raro tener tantas opciones que te apetezca jugar y la posibilidad de que puedan encajar en un ejército.
El poder de la magia:

Sensaciones divididas entre los académicos de Ganancia del Colono. Algunos dicen que los dos lores con los que cuenta Lumineth son buenos en ambos casos, y que pérdidas como «Velocidad de Hysh» se ven compensadas por el uso de las runas. Otros se quejan de que la Enlightener repita sus hechizos al 4, y no al 3, y que ya no pueda hacer etérea a la infantería, o de que la Runa de Petrificación salga a 12».
Como contrapartida, el resto de Endless mejoran, con las Twinstones siendo de lo poco en este juego que da bufos a dispersar. Hay un hechizo anti-horda, hay uno que permite que el resto de ejércitos impacten como si fueran de Destrucción, y hay otro que saca a las unidades del combate o las acerca, grácilmente, a su objetivo. Pluralidad de opciones y un archimago que se las sabe todas.
La piedra de Sísifo:

Aquí me la voy a jugar con dos predicciones. Ambas se refieren a unidades que van a ser de las pocas que tengan una reducción de puntos en el próximo Battlescroll (aunque, probablemente, sea en verano, dada la cercanía de battletome y el del primer cuarto de este año), y ambas se refieren a dos unidades con las que la Workshop no dan con la tecla. Ambas Tyriónicas, ambas preciosas: el Bannerblade y la balista.
Es cierto: la habilidad del Bannerblade es mejor y, combinado con el Lord-Regent, permite rallies de 9 dados en combate. La balista también mejora, y ahora tiene mucho más fácil aplicar el -1 a impactar en un contradisparo, o para compensar la pérdida de la formación brillante. Pero, aún con todo…¿los llevarías en tu ejército?, ¿te compensan esos puntos o prefieres meter magos/más cuerpos, como los Wardens, que te aguanten un objetivo? Todo esto quedará en agua de borrajas cuando alguien saque una lista herohammer con el Bannerblade dando rallies y haciendo de Avalenor y Eltharion una pareja inmortal. O cuando alguien se corone con 12 balistas haciendo pincho moruno de Terrorgheist. Pero, hasta entonces, son mi apuesta para aquello que se verá menos en el tablero.
Sed buenos, escribid muchas runas de protección y que os divirtáis jugando para defender, o corromper, los reinos.
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